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La
columna semanal de
Carlos Alberto Montaner |
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“Se
estima que su columna sindicada es leída por seis millones de
personas. Sus opiniones hacen que tiemblen políticos en España
y América Latina ... Mantendrá su posición como uno de los más
respetados periodistas de la región”.
‘The Powerful 100’, Poder, marzo de 2003.
“His syndicated column is read by an estimated 6 million readers.
His opinions make politician in Spain and Latin America tremble …
He will maintain his position as one of the region’s most
respected journalist”.
‘The Powerful 100’, Poder, March 2003. |


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Intelectuales y políticos
fracasaron en Latinoamérica
Carlos Alberto Montaner, prologuista
del libro “Del buen salvaje al buen revolucionario”, de Carlos Rangel,
analiza la crisis del subcontinente americano
Entrevista publicada
en EL MUNDO de Caracas,
8 de noviembre de 2005
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E.A. Moreno-Uribe |
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El célebre novelista
peruano Mario Vargas Llosa y el periodista y escritor cubano
Carlos Alberto Montaner vendrán a Caracas el martes 22 de
noviembre para la presentación de la reedición del libro Del
buen salvaje al buen revolucionario, de Carlos Rangel, en un
acto organizado por la editorial Criteria.
Montaner, prologuista de Del buen
salvaje al buen revolucionario, reconoce desde Miami que
ahora más nunca este texto tiene vigencia, porque ahí
“Carlos Rangel trató de explicarle a los venezolanos y a
todos sus lectores latinoamericanos que el origen de
nuestros males no estaba en el exterior, sino dentro de
nuestras sociedades. Si los venezolanos lo hubieran leído
con atención, especialmente la clase dirigente, no estarían
hoy al borde del abismo. La batalla que él y Sofía Imber
dieron día tras día en la televisión fue ejemplar, pero
estaban prácticamente solos”.
-¿Persisten las mismas estructuras
políticas y económicas de hace 30 años en América Latina?
-Sí, en cierta medida, pero hay algunos
países, como es el caso de Chile, que se encaminan
rápidamente hacia el primer mundo, como sucedió con España.
Es posible que El Salvador, si persiste
en mantener las libertades económicas y políticas, también
abandone la pobreza tradicional que ha padecido, aunque le
tomará otros 20 años.
-¿Estamos condenados a oscilar entre
buenos salvajes y buenos revolucionarios?
-Mientras no entendamos que el
desarrollo y la estabilidad no son la consecuencia de los
actos bienintencionados de los buenos revolucionarios,
gentes muy ignorantes que terminan por arruinar a los
países, sino del funcionamiento de las instituciones y del
imperio de la ley, seguiremos fracasando periódicamente.
-Y los malos salvajes y los malos
revolucionarios ¿dónde se quedan?
-En general, los revolucionarios
constituyen una especie devastadora de políticos. Casi
siempre son malos. Un tipo como Fidel Castro le ha hecho
perder a Cuba el medio siglo que lleva gobernando. Cuando
comenzó la revolución, el PIB per cápitade Cuba era el doble
del de España y un tercio mayor que el de Chile. Cuarenta y
siete años más tarde, el PIB de España es seis veces el de
Cuba y el de Chile es cuatro veces mayor.
-¿Qué salidas le encuentra a ese embrollo
latinoamericano?
-El embrollo latinoamericano comenzará
a solucionarse cuando imitemos a España o a Chile y no a
Cuba o al Perón de los años 50.
-¿Y a la situación venezolana, si se
tiene en cuenta el desenlace del modelo
militaristadesarrollista peruano?
- Venezuela, por el camino que va, está
condenada a la calcutización progresiva.
Cada vez habrá más miseria. Los
cerritos, que en el pasado eran una expresión de la
marginalidad, se irán convirtiendo en la norma de
convivencia. Las revoluciones acanallan, igualan por debajo,
no por encima. El ejemplo peruano es útil: hace algo más de
30 años que terminó el experimento del general Velasco
Alvarado y ese país jamás ha podido recuperar los índices de
producción agrícola anteriores a su reforma agraria.
-¿Tienen la culpa los gringos de todo lo
que nos pasa? ¿O la culpa es de nosotros?
-Carlos Rangel lo explicó
brillantemente:
somos nosotros, con nuestra visión
equivocada, con nuestros diagnósticos absurdos y con
nuestros comportamientos contraproducentes, quienes nos
empeñamos en fracasar. Ni Estados Unidos ni ninguna otra
potencia dedican el menor esfuerzo a impedir que las demás
naciones se desarrollen. Mientras nosotros nos quejábamos
del imperialismo yanqui, los cuatro dragones de Asia, además
de España, Irlanda, Nueva Zelanda, daban el salto al primer
mundo con la colaboración del primer mundo, no con su
hostilidad.
Hoy, la Unión Europea les abre las
puertas a las naciones ex comunistas para que progresen.
Estados Unidos y Canadá se asocian a México en el Tratado de
Libre Comercio y hasta nos proponen el Alca, algo que nos
beneficiaría tremendamente.
Gracias al TLC la balanza comercial de
México con relación a Estados Unidos es en total positiva.
Los mexicanos exportan a su vecino mucho más de lo que
importan.
-¿Qué hacer con este subcontinente, no
sólo en lo político y económico, sino también en lo cultural
y lo científico?
-Potencialmente, es mucho lo que
podemos hacer, pero avergüenza saber que un pequeño país
como Israel, con apenas cinco millones de habitantes, genera
más ciencia y tecnología que toda Iberoamérica.
Eso quiere decir que no sólo ha fallado
nuestra clase dirigente. Nuestra intelligentsia, nuestros
centros educativos han fracasado notoriamente.
-¿Tuvo Carlos Rangel una visión acertada
30 años antes de lo que iba a pasar en este subcontinente?
- Creo que Carlos y Sofía compartían
una visión bastante pesimista del futuro venezolano y
latinoamericano. La banalidad, la demagogia, los disparates
y la corrupción rampantes les parecían signos inequívocos de
un destino trágico. Quien quiera entender por qué Venezuela
está en la situación en la que hoy se encuentra debe leer
urgentemente otro libro formidable, La democracia
traicionada, escrito por Carlos Raúl Hernández y Luis Emilio
Rondón. Ahí está, paso a paso, la triste historia de
Venezuela desde Punto Fijo hasta el socialismo del siglo XXI.
-¿Qué opinión le merece Eduardo Galeano y
sus teorías geopolíticas?
-Galeano es el arquetipo del idiota
latinoamericano, como señalamos en nuestro libro cuando
diseccionamos Las venas abiertas de América Latina, pero
debo admitir que en una variante muy especial: es un idiota
lírico. En todo caso, yo suelo recomendar su lectura para
explicar nuestro desastre. Es predecible que se hunda
periódicamente un continente en el que hay personas de la
clase dirigente que suscriben ese análisis delirante.
Recuerdo alguna vez a Carlos Rangel leyendo en voz alta
algunas de las tonterías que dice este señor y todos nos
reíamos a carcajadas.
Una de las verdaderamente inolvidables,
aunque hay muchas, es esa que dice que los planes de control
de natalidad en América Latina son parte de una conspiración
imperialista para “matar a los guerrilleros en el útero y no
tener que perseguirlos en las montañas”.
Ni a GrouchoMarx se le ocurrió jamás
una cosa tan hilarante.
-¿Y qué se espera o qué no puede ocurrir
en una Cuba sin Fidel? ¿Será tan fácil como lo que pasó en
España?
-No, será más difícil, pero al final se
abrirán paso la democracia plural y la economía de mercado.
Si hay una sociedad en el mundo vacunada contra el
autoritarismo colectivista es la cubana. Los cubanos han
servido medio siglo como conejillos de Indias de un
experimento cruel que está llegando a su fin. |
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Obra
señera
Carlos Alberto Montaner (La Habana,1943)
apunta en el prólogo de Del buen salvaje al buen
revolucionario (Caracas, Monte Ávila Editores / París,
Editions Robert Laffont, 1976) que el suicidio de Carlos
Rangel en 1988 fue un duro golpe no sólo para Sofía
Imber, su familia y sus amigos, sino para el pensamiento
latinoamericano y para todos los venezolanos. “Recuerdo
cuando fue derribado el Muro de Berlín, sólo un año más
tarde, que no pude evitar pensar cuánto habría
disfrutado Carlos ante la desaparición del comunismo en
Europa y el total descrédito del marxismo: la historia
había confirmado sus mejores razonamientos e
intuiciones. Sin embargo, estoy seguro que habría
sufrido terriblemente a partir de la década de los 90,
cuando Venezuela se colocó en peligroso plano inclinado
y comenzó una deriva irresponsable hacia el abismo. En
todo caso, la actual reedición es hoy un buen punto de
partida para iniciar un examen profundo de las razones
que condujeron a Venezuela al lamentable estado en que
se encuentra y para buscar fórmulas que contribuyan a
rescatar al país de la creciente opresión que sufre,
precisamente por la imposición de las ideas que fueron
minuciosamente demolidas por Rangel. Cuando casi nadie
se atrevía a defender la responsabilidad individual y
los valores occidentales, él tuvo la valentía de
escribir esta obra señera”. |
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“Varguitas” en Caracas
Jorge Mario Pedro
Vargas Llosa nació un domingo 28 de marzo de 1936 en la
ciudad de Arequipa (Perú). Sus padres, Ernesto Vargas
Maldonado y Dora Llosa Ureta, estaban separados cuando
vino al mundo y no conocería a su progenitor hasta los
diez años de edad. “Varguitas”, como se le conoce entre
sus amigos, ya era un escritor reconocido cuando en 1967
se vinculó a los sectores culturales venezolanos al
ganar la primera edición del Premio Internacional de
Novela Rómulo Gallegos por La casa verde . Desde
entonces, no ha dejado de escribir excelente ficción,
sesudos ensayos y artículos periodísticos; además se ha
convertido en aspirante al Premio Nobel de Literatura.
Fue amigo de Carlos Rangel y
después, mucho más de su viuda Sofía Imber, razones
suficientes para ser el presentador oficial de esta
reedición publicada por Criteria.
Caracas lo espera. |
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Noviembre 7, 2005
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