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La columna semanal de
Carlos Alberto Montaner

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“Se estima que su columna sindicada es leída por seis millones de personas. Sus opiniones hacen que tiemblen políticos en España y América Latina ... Mantendrá su posición como uno de los más respetados periodistas de la región”.
‘The Powerful 100’, Poder, marzo de 2003.

“His syndicated column is read by an estimated 6 million readers. His opinions make politician in Spain and Latin America tremble … He will maintain his position as one of the region’s most respected journalist”.
‘The Powerful 100’, Poder, March 2003.


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Maestro de la cordura en una era de locos

Entrevista de Andrés Reynaldo a Carlos Alberto Montaner
El Nuevo Herald

Puede que, como todos nosotros, Carlos Alberto Montaner tenga sus temores. Pero de seguro que no le tiene miedo a la libertad.

Considerado un maestro del pensamiento liberal iberoamericano, Montaner es autor de varios de los libros más lúcidos y feroces que se hayan escrito en décadas recientes sobre la problemática de América Latina.

Pieza clave en el conjunto de una obra que sabe conciliar sin fisuras la madurez del punto de vista y la urgencia del reclamo ciudadano viene a ser su más reciente libro La libertad y sus enemigos, publicada por Editorial Sudamericana, en Buenos Aires, el cual será presentado hoy domingo a las 6:30 p.m. en el marco de la Feria del Libro de Miami Dade College, salón 2106 del recinto Wolfson, 300 NE 2nd. Avenue, en el downtown de Miami.

Nacido en La Habana en 1943, Montaner reside a partir de 1970 en Madrid. Desde hace 30 años sus columnas semanales llegan a millones de lectores en América Latina, España y Estados Unidos. Se desempeña desde 1992 como vicepresidente de la Internacional Liberal.

Valga decir que su labor periodística ha ejercido una insoslayable influencia sobre dos generaciones latinoamericanas, por su excelencia estilística, la amplitud de su espectro cultural, su cálida humanidad y su indeclinable compromiso con la defensa de la democracia. En el ámbito cubano, en particular, sus columnas representan una permanente revolución del género, con evidentes seguidores en el exilio y la isla. Montaner enseña a ser ameno sin sacrificar la profundidad, a desarrollar el enfoque actual sin perder la perspectiva histórica y a buscar lo auténtico sin renunciar a lo cosmopolita.

Su ensayística se inscribe en una fuerte y heterogénea tradición de pensadores europeos y latinoamericanos, que han apreciado los fenómenos de nacionalidad, desarrollo y quehacer civil con una óptica moderna, ecuménica y opuesta por igual a los excesos y las utopías de izquierdas y derechas. Una familia de las ideas cuyas coordenadas pueden situarse en Iberoamérica de José Ortega y Gasset a Octavio Paz y Carlos Rangel.

Intelectual y escritor de un riquísimo registro, entre sus obras más conocidas y reeditadas destacan Viaje al corazón de Cuba, Cómo y por qué desapareció el comunismo, Libertad: la clave de la prosperidad, y las novelas Perromundo y 1898: La Trama. Dos de sus más polémicos y divulgados ensayos son los bestsellers Manual del perfecto idiota latinoamericano y Fabricantes de miseria, ambos escritos con la colaboración de Plinio Apuleyo Mendoza y Alvaro Vargas Llosa. En el 2001, la editorial Plaza & Janés publicó Las raíces torcidas de América Latina. En el 2003, Los latinoamericanos y la cultura occidental (Editorial Norma, 2003). Antes de esta obra, el autor, desde otros ángulos, había reflexionado sobre el tema en dos libros publicados por Plaza & Janés: La agonía de América y No perdamos también el siglo XXI.

En una entrevista exclusiva con Séptimo Día, Montaner habla de este nuevo libro donde explica las claves del pensamiento liberal, describe las causas del subdesarrollo latinoamericano y refuta las creencias y propuestas de la muy arraigada tendencia populista en nuestra cultura.

Supongo que el título del libro, La libertad y sus enemigos , le debe algo a La sociedad abierta y sus enemigos , el clásico de Karl Popper.

Así es. El título es un homenaje a uno de los más importantes pensadores liberales del siglo XX. Popper alertó mejor que nadie a sus lectores sobre los peligros de los buscadores de utopías, y cómo esas fantasías revolucionarias suelen terminar en sangrientos mataderos.

¿Qué es la libertad?

Me alegro de la pregunta. No es un asunto teórico. Es la capacidad de tomar decisiones libres que potencialmente tienen los individuos. Mientras más decisiones se puedan tomar con libertad y sin imposiciones, mayor suele ser el grado de felicidad y de prosperidad. Las sociedades totalitarias suelen ser pobres y crispadas precisamente porque los individuos están sujetos al control de un Estado que les dice lo que deben hacer, qué pueden estudiar, qué deben consumir y, como en Cuba, hasta a quién pueden tratar afectuosamente.

¿Qué aporta La libertad y sus enemigos ?

Creo que es un libro oportuno. Tras la última Cumbre de Mar del Plata es evidente que este continente necesita aclarar muy bien sus ideas. Es una vergüenza que una buena parte de la clase dirigente latinoamericana insista en las estupideces que nos hicieron perder el siglo XX. El proteccionismo, el antiamericanismo y cerrarse al comercio y a las influencias internacionales es la receta perfecta para continuar a la cola de Occidente.

Pero en la década de los 90 algunos gobiernos latinoamericanos intentaron la reforma y, sin embargo, fracasaron.

Fracasaron porque no hicieron las reformas con seriedad y persistencia. Sin ninguna convicción, se limitaron a realizar algunas privatizaciones mal hechas, pero generalmente en medio de la corrupción y el aumento del gasto público. Los países que han llevado a cabo la reforma con seriedad, como España y Chile, lograron reducir la pobreza y prosperar. Además, la clase dirigente de esos países pasó lo que llamo ``el umbral de la lucidez''.

¿Qué es eso?

Es ese momento estelar en el que casi todos han renunciado a creer y decir tonterías. En España, por ejemplo, ya no hay ningún tarado que defienda la nacionalización de las empresas, reformas agrarias demagógicas o jugar con medidas inflacionistas. En Chile sucede otro tanto. Ese es el umbral de la lucidez. Una vez que se traspasa, las sociedades están a salvo.

¿Por qué hay países que prosperan y otros que se hunden?

Las causas son múltiples, pero una de las principales es la existencia o ausencia de un verdadero Estado de Derecho. Donde las instituciones funcionan y el sistema judicial es capaz de solucionar los conflictos de una manera justa y equitativa, las sociedades suelen prosperar.

El asunto es simple: la riqueza se crea en las empresas y las empresas necesitan una atmósfera de certidumbre y seguridad para poder hacer planes a largo plazo. Es entonces cuando de una manera casi natural se produce el ciclo de ganancias, ahorro, inversión y más crecimiento.

Cuando Bush le pidió a Kirchner seriedad y cumplimiento de los contratos, y Kirchner se quejó del Fondo Monetario Internacional, con el que no cumple, entre los dos encapsularon la esencia del problema: el presidente argentino no entiende que lo que ha hecho grande y poderosa a la sociedad norteamericana es la existencia de un Estado de Derecho que funciona.

Por la otra punta, lo que ha arruinado a Argentina, entre otros factores, es el constante cambio de reglas de la manera más arbitraria.

Bien, este libro entra en el debate latinoamericano, pero ¿puede serle útil a los cubanos?

Claro que sí. En una sociedad cerrada, como la cubana, los lectores pueden entender cómo y por qué Cuba se convirtió en una sociedad miserable del cuarto mundo. En gran medida, el liberalismo es el antídoto contra el totalitarismo. Estoy convencido de que, tras el comunismo, Cuba evolucionará hacia el liberalismo, entendida esta palabra como se entiende en Europa o en América Latina, no en Estados Unidos.

Pero, tras casi medio siglo de adoctrinamiento, ¿no temerán los cubanos a la libertad?

No lo creo. Precisamente, lo que los hace hoy fieramente individualistas y amantes de la libertad es la terrible experiencia colectivista vivida bajo el castrismo. Cuando sea posible elegir, los cubanos, masivamente, van a optar por la libertad.

¿Tiene futuro un partido liberal en la Cuba futura?

Mucho. Y me encantaría fundarlo para unificar a todos esos liberales que van surgiendo en el país.

Noviembre 13, 2005

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