Entrevista a Carlos Alberto Montaner.
Diario peruano Correo
Carlos Alberto Montaner
"El vicepresidente de la Internacional Liberal,
Carlos Alberto Montaner, concedió una entrevista al diario peruano Correo
luego de su magistral exposición en la V Convención de Economía:
"Perspectivas Económicas y Políticas de América Latina", organizada en Lima
por la Facultad de Economía y la Escuela de Postgrado de la UPC . El
periodista y escritor afirmó que Raúl Castro llevará a una apertura
económica y social a Cuba luego de la muerte de su hermano Fidel..."
Ivan Munayco
Correo/Noticuba Internacional
Lima, 16 de septiembre del 2007
Correo: Raúl Castro ha mostrado tímidos
acercamientos de apertura con EEUU. ¿Significa que la cúpula del régimen
socialista cubano sabe que Fidel no volverá a gobernar?
Carlos Alberto Montaner: Fidel no va a regresar.
Hace cien días que no aparece porque su deterioro físico es muy grande.
Aparentemente conserva la capacidad y posibilidad de escribir esas
reflexiones que publica, pero son frases incoherentes e inconexas; viejas
ideas recurrentes de la historia, pero sin haber perdido totalmente la
razón. La gerencia del país está en manos de Raúl, pero la dirección
ideológica aún está en poder de Fidel.
C: ¿Considera que la inevitable muerte del
líder cubano por su deteriorada salud y avanzada edad ha creado esperanzas
entre los cubanos de un pronto cambio en la isla luego de cincuenta años de
castrismo? CAM:Los adversarios del
régimen, los demócratas y los reformistas saben que Cuba está en una grave
crisis económica desde hace muchos años. El pueblo ya no cree en ninguna de
las fórmulas socialistas, por lo cual el camino será claro y se buscará un
cambio real.
C: ¿Cómo se puede lograr ese cambio?
CAM: Se logrará modificando la legislación y
abriendo los cauces de participación de la sociedad, que inmediatamente
generará partidos políticos. Después vendrá una fragmentación del poder que
finalmente conducirá a la democracia. Esto conducirá a la aparición de la
propiedad privada y la economía de mercado. A los cubanos les conviene que
haya una gran presión de las grandes democracias para tratar de forzar el
cambio político hacia la libertad.
C: ¿Existe la posibilidad de que Chávez invada
política y militarmente la isla si muere Fidel para mantener el control de
su principal aliado y de su régimen?
CAM: La decisión será de la cúpula cubana, y ese tema es muy importante. C havez
es un factor de discordia. En diciembre del 2005, el vicepresidente de
Cuba, Carlos Lage -que es la tercera figura más importante de la cúpula y el
administrador del manicomio-, dijo en Caracas que Cuba tenía dos
presidentes: Fidel Castro y Hugo Chávez. Esto generó un gran problema
interno en la cúpula y no se volvió a repetir algo similar. Sabemos bien que
para la cúpula dirigente, y en general para quienes llevan 50 años en el
poder, es ridículo pensar que de pronto el líder político y militar del país
va a ser Chávez, por quien sienten un profundo desprecio. Los militares
cubanos que pelearon en Angola, Etiopía, y han conspirado en todo el mundo
con muchos éxitos, sienten un profundo desprecio por el mandatario
venezolano, al considerarlo un militar sin ninguna victoria y un monigote
vestido con uniforme. A los administradores y gerentes les parece un
ignorante y cuando comparan ambas figuras, encuentran en Castro una dignidad
expresiva que no tiene Chávez. Es un hombre que está mucho más cerca a un
payaso de circo que a un líder del gran teatro político mundial.
C: Sin embargo, están los petrodólares...
CAM: Eso es un estímulo para la
apertura económica. Porque vivir de la caridad y compasión venezolana coloca
al gobierno de Cuba en desventaja. Si ellos fueran capaces de multiplicar
sus fuentes económicas, y pudieran efectivamente generar más riqueza en el
país - que actualmente está en condiciones miserables-, la dependencia de
Chávez sería menor. La gran paradoja es que el mandatario venezolano es un
elemento de discordia en el terreno político y un incentivo para alejarse
del modelo socialista porque si algo saben los cubanos, incluso la cúpula
dirigente, es que el colectivismo conduce a la miseria. La cúpula utilizará
a Chávez cuanto pueda mientras se prepara para dejarlo fuera del camino.
C: ¿Cómo sería la relación de Raúl con Chávez?
CAM: El hermano de Fidel tiene mala
opinión de Hugo Chávez, las relaciones no son buenas. Este hombre lleva 50
años esperando su oportunidad y no le vendría bien que de pronto le digan
que el próximo presidente de Cuba es Chávez, porque escapa por completo a
sus intereses. Además, los rasgos sicológicos de Raúl son totalmente
contrarios a Fidel. Mientras Chávez y Fidel tienen muchas cosas en común,
como el mesianismo y su protagonismo en la historia, Raúl es un hombre
sicológicamente pequeñito. Inclusive uno ve que, cuando se abrazan, Raúl
está a punto de vomitar.
C: Entonces también quiere pasar a la historia
y la única manera sería cambiando radicalmente a Cuba cuando muera Fidel...
CAM: Si Fidel muere a corto plazo,
Raúl intentará modificaciones económicas importantes. Primero intentará una
reforma parecida a la de China, con ciertos espacios para la propiedad
privada. Yo creo que tratará de hacer un cambio para acomodarse a la
realidad porque Fidel es un hombre indiferente a la realidad. Si uno lee los
documentos de la propia cúpula, uno se da cuenta que busca mejores
estándares de vida para los cubanos, que actualmente son infrahumanos. Pero
para eso es necesario cambiar el modelo de producción del país, no se puede
insistir en el colectivismo. Fidel sigue recetando la austeridad y pobreza
para los demás.
C: ¿Cómo ve el futuro de Latinoamérica con la
amenaza socialista desde Venezuela?
CAM: Donde tiene más capacidad de intriga es en la región andina,
indudablemente. El Perú está en la mira de Hugo Chávez. Como no logró el
triunfo de Ollanta Humala en las últimas elecciones, creo que lo intentará
en las próximas con él o alguien parecido. Inyectará la cantidad de dinero
que haga falta para catapultar y llevar a la Presidencia a alguien de esa
misma cuerda. El barril de petróleo está por 80 dólares, así que le sobra
recursos. Eso sería desastroso y sumamente terrible para Perú. Esperemos que
la clase política peruana no se suicide, como lo hizo la boliviana,
venezolana, ecuatoriana y nicaragüense.
Imprimir
esta página